Periodista y especialista en relaciones laborales, Ulises Pastén analiza la diferencia entre RSE y Sostenibilidad: dos conceptos que se usan como sinónimos pero no lo son.
_A propósito de la Novena reunión del Foro de los países de América Latina y el Caribe sobre Desarrollo Sustentable, realizada en la CEPAL en Santiago, que concluye que la región solo alcanzaría el 19% de las metas de los ODS para 2030._
El Foro de la CEPAL no dejó buenas noticias: América Latina llegaría al 2030 cumpliendo apenas el 19% de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. El diagnóstico apunta a tres trampas del desarrollo — bajo crecimiento, desigualdad y debilidad institucional — y exige transformación productiva, inversión social y aceleración de la transición verde.
En ese contexto, vale preguntarse qué rol tiene el sector privado. Y más específicamente: ¿es la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) lo mismo que la Sostenibilidad? Porque en los directorios y departamentos de comunicaciones de Chile, ambos términos se usan como sinónimos. Y no lo son.
Aunque comparten valores — reducir impactos negativos, actuar con ética, mejorar la imagen ante clientes, inversores y trabajadores — RSE y Sostenibilidad operan con lógicas distintas.
La RSE se centra en la gestión de impactos presentes y en la relación con los grupos de interés. Es reactiva: compensa o repara daños actuales. La Sostenibilidad, en cambio, mira hacia el futuro. Se pregunta si el negocio puede existir en 20 años sin agotar los recursos que necesita para operar.
En términos simples: la RSE es el compromiso. La Sostenibilidad es la meta.
En la industria alimentaria — que conozco de cerca — la diferencia se vuelve muy clara.
La RSE se expresa en donaciones de alimentos a comunidades, en etiquetados que transparentan procesos y componentes, en campañas de marketing responsable. Son acciones que generan valor social hoy.
La Sostenibilidad apunta a otra escala de tiempo: técnicas de cultivo que mejoran la biodiversidad y captan carbono en el suelo, métodos de procesamiento que reducen el uso del agua, estrategias que garantizan que el cultivo de cereales siga siendo viable en un contexto de cambio climático. No se trata de imagen, sino de supervivencia del negocio.
No. Son complementarios, y las empresas que lo entienden tienen ventaja.
La RSE y la Sostenibilidad comparten que ambas buscan que las empresas actúen de forma ética y se preocupen por los efectos de sus operaciones en la sociedad y el medio ambiente. Pero se diferencian en el alcance:
Confundirlas lleva a empresas que donan alimentos pero destruyen suelos. Que hacen marketing verde pero sobreexplotan el agua. Que tienen un buen informe de RSE y una operación inviable en 15 años.
La CEPAL advierte que solo llegaremos al 19% de los ODS. Una parte significativa de ese déficit tiene que ver con cómo el sector privado concibe su rol en el desarrollo.
Mientras las empresas sigan tratando la Sostenibilidad como un sinónimo elegante de RSE — un departamento de buenas intenciones sin integración estratégica — la brecha seguirá creciendo.
La RSE es el punto de partida. La Sostenibilidad es hacia dónde hay que ir.
Ulises Pastén Venegas es periodista, egresado de la Universidad de Artes y Ciencias Sociales (ARCIS), con amplia trayectoria en el mundo político e institucional, incluyendo su paso por la SEGEGOB. Actualmente se desempeña como Jefe de Relaciones Laborales en Delibest, empresa del sector alimentación, cargo que ejerce desde 2018. Tiene especial interés en temas de sostenibilidad, gestión de personas y relaciones laborales en contextos de cambio regulatorio.
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